Piperski, Aleksandr: Конструирование языков: от эсперанто до дотракийского ‘Constructing Languages: from Esperanto to Dothraki’. Moscow, Alypina Non-Fikšn 2017, 224 paĝoj. ISBN 978-5-91671-1.

Reseña de Stanislav Košecký, Eslovaquia.

El libro se muestra junto al Dr. Košecký y Aleksandr Piperski a la derecha..

En la introducción a esta publicación, el autor se esfuerza por dar una presentación concisa de la creación de nuevos lenguajes (su construcción) como una nueva disciplina en lingüística, a la que denomina interlingüística (considerada por nosotros en su interpretación más estrecha). En su texto, el autor introduce el hecho bien conocido pero siempre relevante de que la creación de nuevos lenguajes, como cualquier trabajo posterior sobre ellos, tropieza con continuas dudas en el mundo de la lingüística, y en la tradición lingüística rusa (al igual que antiguamente en la soviética) uno nunca va más allá de la descripción de las lenguas creadas conscientemente como “iskustvennije”, es decir, artificiales, que la lingüística/interlingüística europea actual (y también más antigua) ha reemplazado con la etiqueta planificada (una lengua planificada).

La necesidad de una clasificación de tales lenguas es, en opinión del autor, motivada por el hecho de que su “mundo” es muy extenso. Su disposición está determinada por dos parámetros:

  1. Con qué propósito nació el lenguaje, y
  2. ya sea que haya sido creado “desde cero” o sobre la base de ciertos lenguajes naturales.

Para comenzar con las razones para crear un lenguaje, la más popular es perfeccionar el pensamiento humano por medio de un nuevo lenguaje lógico, sistematizado. Como subraya el autor, este objetivo está íntimamente ligado a la hipótesis de la relatividad lingüística o hipótesis de Sapir-Whorf: una lengua influye en el pensamiento de las personas que la hablan. Si es así, ¿no es vital que propongamos un lenguaje que se construya de una manera estrictamente lógica y que no contenga defectos? La perfección del lenguaje, y por tanto también del pensamiento, es la idea rectora de los creadores de idiomas que llamamos filosóficos o lógicos. A las filas de estos idiomas el autor agrega Loglan desde el año 1960.

Como continuaremos viendo, la construcción de lenguajes puede tener un objetivo práctico: ayudar a la comprensión mutua entre las personas. Es comprensible que cuando se considera la multitud de idiomas que existen en el mundo, el papel de herramienta de comunicación lo juega a menudo el idioma intermediario. Mientras que en el territorio de Rusia esto es ruso, en el escenario internacional las personas normalmente se comunican entre sí en inglés. Aquí surge la opinión de que elegir un idioma para tener un estatus especial no es justo. Esta realidad ha desencadenado la existencia de una nueva dirección para la construcción de lenguas, que representa la creación de lenguas auxiliares internacionales. Y aquí también nos encontramos con la evolución: en Europa, la Edad Media, al igual que la era moderna temprana, fue una época de interés por los lenguajes filosóficos.

Un dato interesante que aporta el autor es que bajo la influencia de las tecnologías de la información en la segunda mitad del siglo XX, el interés por lenguajes de este tipo se ha centrado en los lenguajes pictográficos universales. En este sentido, se mencionan incluso los llamados lenguajes espaciales (destinados a la comunicación con habitantes de otros planetas), vinculándose con la profundización de la naturaleza de ciencia ficción del mundo actual. Pero aquí el autor señala el riesgo de una posible fusión de tales lenguajes con los utilizados en la programación [que con razón llamamos artificiales – nota del crítico] con los que se derivan de las exigencias de la creatividad artística (literaria).

Nos permitiremos una breve nota de que falta una distinción importante en la clasificación del autor, a saber, la división de dichos lenguajes en proyectos, lenguajes semiplanificados y lenguajes planificados, lo que ya es normal en la literatura interlingüística actual. Es decir: difícilmente se puede considerar como lenguaje una propuesta que, metafóricamente hablando, nunca ha salido del escritorio de su creador y se ha quedado en un mero proyecto. Se clasifican como lenguas semiplanificadas aquellas que han alcanzado, o en algunos casos están alcanzando, un cierto nivel de aplicación en la sociedad. Son solo algunos: Latino Sine Flexione, Occidental-Interlingue, Volapük y, sobre todo, Interlingua. Al final de esta jerarquía se encuentran las lenguas planificadas, cuyo único representante es el Esperanto como lengua en pleno funcionamiento con su amplia base de hablantes y su actividad. Para mantener las cosas simples, aquí evitamos el término lenguaje para proyectos individuales.

El autor llama significativamente la atención sobre otro parámetro en la clasificación de los resultados del trabajo de planificación lingüística. Las lenguas que adoptan su material léxico y gramatical de las lenguas naturales (étnicas) se etiquetan a posteriori; frente a ellos, los que se crean “de la nada” son a priori. Interesante, aunque un poco provocativa, es la nota del autor sobre lenguajes literarios basados ​​en ciertos dialectos (como ejemplo ofrece el lenguaje literario alemán moderno). Como subraya, no son más que lenguas auxiliares a posteriori, con la única diferencia de que no están destinadas a la comunicación entre varias naciones, sino puramente entre miembros de una misma nación que hablan en varios dialectos.

La introducción relativamente extensa del libro termina señalando que el volumen no aspira a la complejidad y que proporciona al usuario varias fuentes más detalladas. Esta afirmación concuerda completamente con la realidad, ya que algunas publicaciones sobre el tema presentan hasta 1000 proyectos de este tipo (por ejemplo, A. D. Duličenko da 917 de ellos hasta el año 1973), es de esperar su crecimiento constante y, especialmente desde la llegada de Internet: el problema de presentarlos se ha vuelto menos complicado.

(Los seis capítulos del libro se explorarán en detalle en entregas posteriores de esta reseña.)

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